Desde Talca, Tomás Virgilio Reyes, nos envía el conjunto de cuentos “El extravío y otros relatos breves” de la colección narradores del Maule.

El libro tiene el formato de los textos de bolsillo y contiene siete historias, donde se destaca la construcción de un espacio, un mundo, que circula en una mezcla de elementos tradicionales con imágenes de reflexión moderna  “El origen de esa campana ha sido siempre una interrogante sin respuesta clara y como donde hay enigmas suele haber especulación, en Quebrada Negra no podían faltar ni especuladores ni hipótesis”. (La Ceremonia)

Sin ser un autor costumbrista, ubica sus ficciones con la mirada de la provincia, entendiendo la fuerza del discurso como una construcción desde los márgenes. Pasajero del abrigo, es un muy buen ejemplo de cómo se articula la estrategia del autor “Lo dejé a la orilla de la estación, frente al bar y restaurante Torino. El desconocido se despidió dejándome seis mil pesos, que en aquella época era un dineral. Luego retrocedí y lo miré subiendo los escalones,  creyendo que había hecho bien en llevarlo y esperar, pero al cabo de un segundo todo se torno confuso…” hay un manejo de la tensión y del ritmo, cercana a la escuela de los prosistas argentinos, donde Borges, Sábato son un referente de importancia.   

Tomás Virgilio o Rodrigo Jara, escribe desde el silencio de la provincia, siguiendo el camino de otros autores que viven alejados del bullicio, desde mi perspectiva es una de las voces más prometedoras de la nueva prosa maulina y no sería extraño que en cualquier momento, estemos leyendo sus trabajos, con apoyo de alguna editorial extranjera, saltándose todo el circuito  de las editoriales nacionales, muy en el estilo de Marcelo Lillo.  

 

 

 

 

 

 

Ediciones Cortina de Humo, nos hizo llegar el texto poético  “Madres y Monumentos” de Enzo Borroni, el conjunto de poemas tiene como elemento central, un acercamiento discursivo, a la crueldad de la guerra desatada en el Medio Oriente:

“Cae el sol con el último bombardeo,

La ampolleta mayor revienta en mil

Pedazos”.

(Madres y Monumentos)

Borroni, asume en su hablar una voz, donde el verso y el juicio político se entremezclan en un juego peligroso, para los puros de corazón.

“Leviatán desfiló su victoria difunta

un anciano corrupto juntaba

monedas

Para llevárselas en su ataúd

y despertar en Wall Street”

El uso simbólico del Leviatán, el anciano y el ataúd, me parecen un buen acierto, esos puntos altos se pueden encontrar , en distintos versos. Sin embargo, el adjetivo “difunta” puede que sobre, porque quita vitalidad y sorpresa al texto.

El autor desarrolla una poesía libre, conversacional, siguiendo las tendencias más fuertes de América Latina, como Benedetti, Pezoa Veliz y el propio Vallejos.

El uso de encabalgamientos,  de imágenes duras, como si un periodista nos relatará los hechos con suma frialdad, son la característica del autor “Pasaron los asesinos/raptando idiomas de niños/ a punta de acero y guadaña”:

Borroni, se muestra como un poeta arriesgado, no en el juego estilístico, más bien en la temática y en las imágenes como punto de fuga, donde comete errores, pero incluso ahí, ejerce el derecho a equivocarse.  

 

Madres y Monumentos

Ediciones Cortina de Humo

Enzo Borroni

Año 2009

Pag.70

Editorial RIL, nos hizo llegar el texto “Allá abajo no hay nada” de Eduardo Dussuel, quien con soltura, nos entrega una serie de relatos que reúnen sus experiencias de exilio en Francia, como de vivencias dentro del propio país uno de los textos que retrata el estilo del autor es Currículum Vitae, donde la peripecia, el sin sentido y la fuerza del relato se condensan: <<la oficina aquí me la prestan, aunque ande pintando monos>>, dijo Julián, casi sin advertir el balde de agua helada que acaba de volcar, sobre nuestras mermadas esperanzas”.  

Los relatos de Dussuel, son fruto de una mezcla de archivo personal y social, expresado en cuentos que por momento incluso pueden ser en algún caso crónicas, como el caso de Rating y Tesis, lo que no resta peso al texto, hablan más bien de una flexibilidad literaria que todavía esta en búsqueda -porque los temas están- hay manejo retórico, ritmo, la debilidad la veo en los lugares comunes, los diálogos no siempre me resultan logrados, sin embargo me quedo con los chispazos de humor e ironía.   

 

Allá abajo no hay nada

Ril Editores/Cuentos

Eduardo Dussuel Jurado

Primera Edición año 2009