Nilda Correa y Fernando Alegría
Nilda Correa y Fernando Alegría

 

Allende, vive… Salvador

 

Cuando naciste a la vida

te pusieron en la frente

la señal de Patria o Muerte

de hombre soñador que pida

cambiar injusticia en alegría

de los eternos mendigos,

los que sudan por su pan.

 

Salvador, te llamaron.

Y estabas destinado…

a abrir las Alamedas

en este Chile vago

que soñó con tu emblema

este Chile ilusionado

que revive con tu voz.

 

Los intereses mezquinos

de afuerinos pirañas

acostumbrados al hurto

de los países vecinos

y de los de más allá

que tengan bienes para robar;

¡dejándolos de no estar!

 

Y por tanto batallar

por tu pueblo y su futuro;

¡Te mandaron a matar!

Habías Nacionalizado

el cobre para los chilenos

y aparece “el Minero”

de quinientos escudos

que llena de alimentos

las vacías despensas

en corto futuro,

del feliz proletario

desdentado que te agradece

con su ingenua sonrisa pura

de niño que ha progresado.

 

Y echas a andar las promesas

¡que Chile estará de sí estar!

Nixon llama a su CIA.

Enséñenle: con nosotros no se meta,

y salen con cheque en blanco

de la “Blanca” que no es Casa,

para derribar al “loco malo”.

Todos los “verdes necesarios”

 

tendrá el que te bote

de Presidente elegido

en las urnas, con el Voto.

 

Compañero Presidente: hoy Chile,

¡Está de no estar! De los cuatro

que te suceden, uno a uno

sin, o con Votos,

significa la vuelta atrás;

en cien años de conquistas

igual la Salud que en tiempo

de las Salitreras y sus pulperías

las tarjetas y los bancos

roban con aceptación

de Presidentes entreguistas 

para el extranjero fácil todo.

Para el criollo el impuesto que lo deja sin su pan

pues del todo un quinto va a engordar al Estado

que “reparte limosnas” al pobre ciudadano

que sólo aspira ver sus esfuerzos pagados.

De candidatos, ¡ni hablar!

Todos atentos a cuánto les darán.

Por las migajas del gato,

igual que los generales

que firmaron apurados

ese vil golpe de Estado

haciéndose los valiosos

doblando su rodilla en el polvo.

¡Traidores! Matando sus hermanos.

Los años han demostrado

que “su guerra” fue inventada

por el invasor Nor uésiano.

Y sólo fueron rastreros sicarios.

 

Hoy está Chile entregado

al reino de los pirañas

que sacan nuestras riquezas

con la venia de los mandatarios

a quienes les dan un tanto

para que sigan callados

con un cinismo que daña

el corazón de tristeza

de los que tienen certeza

que no los elegimos para éso.

Sino para cuidar las tierras

con que nos regaló el Universo

para que los niños de Chile

tuvieren su educación

su diagnóstico en Salud.

Su casa, su pan caliente

su plato de comida diaria

y también sus alegrías

de familia reunida

al calor de la ternura.

 

Toda riqueza ajena al chileno,  

directo va a engrosar el saco

del afuerino “inversor”

a quienes llaman “por favor”

-en sus viajes por el mundo-

Que ya son una condena,

que vengan a robarnos las minas

eso, aunque no den trabajo

importa una miga. O a ninguno le da pena.

Y los recursos se arrean

que son de todos los chilenos.

Mientras felices proclaman

las cifras extraordinarias

de crecimiento y economía,

sin que ningún diario pueda

rebatirles los decires; aquí no hay plebiscito,

no hay medios de comunicación

que no estén corrompidos

a favor de la globalización.

Ya no tenemos llanto

nuestros lagos se secan

sin trinos de ruiseñor

sin cisnes de cuello negro

que eran de tradición

y los mató el anterior

mandatario con frío negocio impío y,

a Naciones Unidas lo llevan de cojo.

Si no pudo aquí, ¿qué va a hacer allá?

Compañero Allende mi lamento

es puro Amor a mi Tierra,

como nuestros glaciares sureños

que se desmoronan consternados

ante tanta palabra de amenazas

hacia nuestra Patagonia

¡que es una belleza admirada!

de construir –lapidándola-

una Central hidroeléctrica 

para que tengan energía

barata, los nuevos dueños.

 

Vuelve amigo Salvador.

Y te pondrás a llorar

al ver tus antiguos Ministros

cambiados a la derecha, acomodados

arrogantes e ignorantes de tu legado.

Hoy, son ministros de Estado

sin ética ni moral

mienten,  mienten, sin parar

pero son “autoridad”

y a la Patria, entregan sin piedad.

Con cinismo vergonzoso

que aterrará a la Historia

cuando pueda ser escrita

sin censura, con Memoria.

Cuando a la democracia la dejen de Tutelar.

Entregando Pascua Lama

al “Vicioso de las Guerras” 

mientras el Huasco se queda

sin sus ríos y glaciares;

¡Setenta mil ciudadanos

estarán mendigando!

A quienes eligieron para cuidarlos.

Y, ellos ya recibieron su paga

del extranjero arrasador.

Y ostentosos les dirán

“si quieren conservar la vida

vayan estando en silencio;

no aceptamos alterar

el orden ni los conceptos”.

 

Yo te cuento Salvador,

cuando se piensa en ti, sonríe el proletario

el campesino humillado, el obrero, la operaria

de la máquina sin coser.

El pirquinero silente, anulado

por la gloria de los “contratistas”

que de su pulmón se dejan

un sesenta de los dineros

respaldados por sus dueños

que son los mismos

que se dicen “autoridad”.

Y como todo es secretismo

creen que perdurarán.

Del cobre que nacionalizaste

van dejando sólo un treinta

¡Para que te hagas idea!

Cómo está la corruptela.

¡Quieren vender la Gabriela!

La Mistral está llorando

Es de Codelco un poquito que nos van dejando.

Y, al que abogó por salvarlo para todos los chilenos

a la cárcel lo mandaron, de Alta Seguridad,

con un dejo de imbecilidad,

pues los chilenos advirtieron

complot e irregularidad

de la Justicia que es ciega

pero, ¡tan rápida! Jamás.

 

Ven, ven Salvador a mirarlos

¡cómo los cambia la Vida!

De mampatos a dinosaurios.

Mentirosos y egoístas,

Abultan sus billeteras

con traición y entreguismo.

De tus palabras sinceras

¡Ni uno sólo recapacita!

Que no es eterno el reino

de la espantosa mentira.

Salvador ven a mirarlos

y verás con pena infinita

¡Que tu Chile está de no estar!

Y no hay quién lo resista.

Después de tanto dolor

al encontrarte y perderte.

Compañero Presidente,

hoy impera la hipocresía.

La CIA se fue a su casa

en Chile, quedó la propia.

Y se acalla al que protesta

en igual forma que ellos

aprendieron bien el verso

de “Seguridad Nacional”

y a los Mapuches acorralan

con metrallas y apresamientos.

 

Nuestro Chile, Salvador

Está, está de ¡no estar!

Las Alamedas cerraron.

Desde el salitre, el carbón

y el oro plata y cobre

que se llevan sin pagar.

 

Y por tanto batallar

por tu pueblo y su futuro…

¡Te mandaron a matar!

Y hoy, te matan mil veces

te matan con su traición

los nuevos serviles del imperio

que han sido estos Presidentes.

 

Nilda Correa Vives, escritora chilena.

Homenaje a Atilio Andrade Bone (militante del Partido Comunista) 

  

Por Norton Contreras Robledo

 

           

        Hombre de miles de banderas en el pecho

 

                               Aquí estás , hermano, camarada.

                                 rodeado de gente.

                                 Cubierto de flores y banderas,

                                 La lucha de los pueblos eran las tuyas,

                                 tenías la revolución metida en el alma

                                 y el pecho lleno de banderas.

                                 Es tu vida la que hoy nos convoca,

                                 Has dejado de pensar, tu corazón,

                                 ha dejado de latir. Pero tu obra ,

                               tus ideas, tu militancia consecuente

     estarán siempre en nuestras vidas.

     Tu alma y tu espíritu revolucionario seguirá        

     proyectándose a través             

     del espacio y del tiempo.

                  Te recuerdo como eras en tu último

                  Festival de Malmö, junto a la gente.

                  Junto a los camaradas del partido.

                  Nos diste ejemplo de coraje y entereza.

 Más que tu cuerpo eran tus ideales ,

 tus deseos y tu  voluntad lo que te sostenía.

 Te recuerdo como eras  en los años

 de la primavera de la vida,

 en la casa del partido, o en las calles

 vistiendo la camisa Amaranto

 portando las consignas y las banderas

 de las Juventudes y del

 partido Comunista de Chile.

                              Compañero Atilio Andrade Bone

                              Camarada de miles de banderas en el pecho.

                              Tenias la revolución metida en el alma,

                              aquí te quedas.

                              Él que es revolucionario puede morir

                              en cualquier lugar,en cualquier parte.

                              Aquí por estos Lares te quedas

                              con el pecho lleno de banderas,  

                              de cantos, flores, y  poesías.

                              Te dejo en este último adiós,

                              éste poema, que nace con el dolor de tu partida

                              nace a tu memoria, va volando hacia tu alma. * (1)

                                     

 

 

Dos poemas en homenaje a Mauricio Gómez Lira, caído en un intento de fuga de la cárcel pública de Santiago, el 10 de octubre de 1992, bajo el primer gobierno de La Concertación.

 

Por Omar Cid

 

Octubre- 6-1992

 

                       “Me moriré en París con aguacero

                                                     un día del cual tengo ya recuerdo”

                                                                                  César Vallejo

Yo no quiero sucumbir,

en Santiago de Chile,

muerto de miedo,

traición y olvido.

Como se muere hoy,

en Santiago de Chile.

Ni quiero ser golpeado

por todos.

Así,  sin decir nada

cual Cristo patético,

en la ciudad de la desidia.

¿Quién tiene un escudo contra la muerte?

Nadie.

La única protección posible,

se llama esperanza.

 

 

 

Octubre-9-1992. 23:15

                                        “Yo les digo a  ustedes, amigos míos:

                                         no teman a los que matan el cuerpo

                                         y después ya no pueden hacer nada más”

                                                                     Lucas 12 (4-5)

 

Hubo un día en que sentí dolor,

de la sombra ocupando el espacio.

Y las lecturas no fueron tranquilas

                                             como antes.

Comencé a contar los pasos,

a medir por cuartas la ratonera,

                                        dibujé y escribí

pude distinguir los silencios.

Sentí como los brazos

y las piernas se duermen.

Limpie el sudor de la pena,

en la pública sumisión,

del cuerpo recluido.

 

 

Miguel Enríquez
Miguel Enríquez

A 35 años de su muerte en un enfrentamiento con la Dina, dos poetas rinden homenaje al fundador del MIR, Miguel Henríquez

 

Éste es un día lleno de recuerdos para todos nosotros, día de la recuperación de la democracia hace 21 años, pero también hace 35 años fue el día en que murió un joven de 30 años que dio su vida por sus ideas…”

Marco Enríquez-Ominami (candidato presidencial independiente)

 

 

Viriato
Jorge Etcheverry 

 

Negro el negro de la noche

Rojo el rojo de la sangre

Como la amapola que lleva en el pecho Miguel Enríquez

 

Que esa tarde revisa documentos

o simplemente descansa en el segundo piso de una casa en el barrio San Miguel

 

Y de repente la calle comienza a llenarse de tipos vestidos de civil, que tratan de adoptar un aire descuidado. --Carmen prepara café. Se duerme poco en esos días--. Y es entonces que se sienten los primeros balazos y las puertas y ventanas en el barrio comienzan a cerrarse.

 

Suenan las campanas de San Francisco a  lo lejos. Zumban los helicópteros. Las familias se estremecen como la llama titilante de una vela. Las calles se llenan de refuerzos militares venidos de todas partes de Santiago. Su consigna: “Que no se nos arranquen de nuevo, los miristas”.

 

--A lo lejos sentimos los disparos. Vimos pasar muchas ambulancias--. Yo no sé

 

Todos lo sabemos: unos pudieron escapar: alguien abrió puertas, ayudó a saltar muros, proporcionó vendas y comida. Alguien señaló a los esbirros la dirección contraria.

 

Miguel grita su último grito de combate. Protege el repliegue con su cuerpo. Cae, dice “ahora estoy jodido”.  Y se incorpora a la cadena sin fin de nuestros muertos, formando un eslabón de sangre y hierro.

 

Desde ahí ha de volver a los panfletos

y carteles

y al corazón y los labios de hombres

y mujeres

 

Que se debaten en el Tercer Mundo

en este siglo de la Gran Revolución.

 

 

In Memoriam
Norton Contreras Robledo

I

El diario me habla de ti, las noticias, las crónicas,
y los que fueron testigos. Dicen que en un día como hoy.
Hace 35 años, en  la tarde del 5 de octubre de 1974
caíste combatiendo a la dictadura del general Pinochet.
Que un  "grupo de tarea" de la DINA. en San Miguel.
Llegaron a la calle Santa Fe esquina Chiloé.
Que tu decisión  Miguel. Fue  combatir.
Que los que te  acompañaban al creer que estabas
herido de muerte, Abandonaron  el lugar.
Que Resististe  sólo los momentos más intensos del combate,
Que enfrentaste  cerca de dos horas a centenas de
efectivos de fuerzas militares  que. Al final logran darte muerte.
Que  diez balas acabaron con tu vida,
Que fuiste  enterrado el 7 de octubre de 1974, a las 07:30 de la mañana,
en un nicho del Cementerio General de Santiago.
Que autorizaron acompañarte a  diez miembros de tu familia,
Que fueron vigilados por cientos  de militares  temerosos.
Vestían uniformes de traidores.
Ojos metálicos,  la muerte reflejada en las pupilas.
Aliento nauseabundo de bestias asesinas,
contaminado la brisa  de la primavera.

II

Dicen que tenías la revolución metida en el alma.
Las gentes, el pueblo habla de ti  Miguel Enríquez Espinosa.
Revolucionario consecuente, héroe de la patria en resistencia,
guerrillero urbano caído en combate,
En estos tiempos revueltos alienantes,
cuando los lobos se disfrazan de cordero,
y los corderos son lacayos del imperio,
tiempos de travestimos y de metamorfosis ideológicas,
tu alma revolucionaria  está en  las voces de las gentes,
de los trabajadores de la ciudad y el campo.
de los pueblos aborígenes que luchan por sus
derechos y sus tierras.
Las gentes el pueblo recuerda tus ideas y tu legado político.
Sobre todo cuando el partido socialista de Chile,
ha dejado de lado el ejemplo, el legado político del
Presidente Salvador  Allende. Y se han amputado
ideológicamente la mano izquierda para firmar con la derecha,
leyes y decretos que favorecen a las clases dominantes.

III

Tu presencia revolucionaria y consecuente se siente,
se percibe  junto a las gentes en las calles,
luchando por abrir las grandes alamedas para el pueblo.
Las luces del futuro se reflejan en tus ojos,
una estrella de fuego ilumina tu frente.
Caíste en combate  disparando balas de futuro... testimonios.
legado político, deseos, sueños , ilusiones, actos.
Las brisas de Octubre llevaron tu alma, tu idea,
tu ejemplo a través del tiempo y el espacio.
Miguel Henríquez, renaces en la en la lucha de los pueblos,
tu imagen se vislumbra en el rostro del socialismo del siglo XXI.
Has dejado de pensar pero no has muerto.
Porque tu vida, tu ideas y tu militancia consecuente
y revolucionaria estarán
siempre en nuestras vidas y en las de las generaciones futuras.

El árbol florido

Por: Equipo Editorial

 

La memoria histórica, desde el sujeto como agente de su propia experiencia,  es  una apuesta contra el olvido, porque se hace desde la subsistencia-resistencia de aquel que puede relatar los hechos.

En este caso, la voz que fluye “en un vuelta atrás” es la de  Eliana Aranibar, una dirigente del Partido Comunista de formación obrera, fue Diputada por el 2º distrito por las Juventudes Comunistas.

Luego del golpe de Estado se asila en la embajada de Finlandia, sale al exilio hasta que el Partido Comunista, le pide ingresar nuevamente al país de manera clandestina, para volver a estructurar  la Juventud Comunista.  

El relato que nos entrega Eliana, tiene los ingredientes necesarios para lograr una lectura fluida, sin contratiempos, marcada por el suspenso de la vida clandestina, las persecuciones, las caídas, los pequeños y grandes triunfos sobre un régimen opresor.

El texto nos sitúa en el Chile del que moros y cristianos buscan dar vuelta la hoja, pero la remembranza persiste como el filo de una navaja, rasurando el rostro del país que camina hacia el bicentenario.

El discurso a mi juicio tiene una debilidad que en ningún caso es culpa de la persona que expone sus experiencias, sino de la línea editorial, se trata de la ausencia de referencias cruzadas, necesarias para robustecer la propuesta y darle una amplitud superior, porque corre el riesgo de transformarse en un texto de y para los militantes.  Lo que puede ser un objetivo respetable, pero se desperdicia un cúmulo importante de vivencias  y luchas en pos de un microespacio.

La portada es bella, el nombre me parece un gesto delicado, sólo queda agradecer  a Eliana, el traspaso de sus memorias para las generaciones venideras y para quienes participamos de esa bella gesta de reconstrucción del movimiento popular chileno.

 

El árbol Florido

Autor: Eliana Aranibar

Colaboración: Rolando Carrasco

Primera Ed. 2009

Edición Independiente

Portada: José Balmes